
Jabón,
bichos y otras formas de producir petróleo
¿Se acuerda
del aceite que se derramó en el piso del garaje en la página
anterior? Si lo lava con agua sólo quitará una parte.
Pero seguirá quedando una mancha negra y grasosa sobre la superficie.
¿Cómo la quitaría?
Probablemente agregaría
un poco de jabón al agua tal vez del jabón en polvo
que usa en el lavarropas. Esto le ayudaría a retirar un poco
más de aceite. Los investigadores del petróleo están
estudiando de qué manera se pueden inyectar sustancias químicas
similares a los detergentes y jabones en polvo en los yacimientos de
petróleo. A estas sustancias químicas se las llama surfactantes.
Los surfactantes evitan que las diminutas gotitas de petróleo
se aferren a la roca de la misma manera que una película jabonosa
evita que las gotitas de agua se adhieran a la pared de un vaso.

Se inyecta vapor
en muchos yacimientos en los que el petróleo es más denso
y pesado de lo normal.
La temperatura también
puede ser importante a la hora de liberar el petróleo de los
yacimientos subterráneos. En algunos de ellos -en gran parte
de California, por ejemplo- el petróleo es más denso y
pesado. Prácticamente no fluye de un recipiente puesto boca abajo,
mucho menos de un pozo o yacimiento. Pero si se lo caliente, se vuelve
más ligero y resbaladizo. Para calentar petróleo pesado
en un yacimiento, las petroleras hierven agua en inmensos recipientes
a presión colocados en la superficie y mandan el vapor hacia
el fondo del pozo. El vapor se abre paso a través del yacimiento,
calentando el producto y facilitando su bombeo a la superficie.
Otra manera de liberar
petróleo atrapado es inyectando dióxido de carbono. Bajo
tierra hay dióxido de carbono en forma natural que las compañías
suelen bombear para que salga a la superficie, y que luego vuelven a
bombear dentro del pozo para producir más crudo. El dióxido
de carbono también se produce cuando se quema algo. Muchas plantas
de energía que producen electricidad queman carbón, gas
natural y otros combustibles. Estas plantas producen grandes cantidades
de dióxido de carbono, al igual que las fábricas. Usted
también lo produce cuando respira. Sería muy complicado
captar el dióxido de carbono que respira cada persona, pero tal
vez en el futuro sea posible capturar el que producen las grandes fábricas
y plantas generadoras de energía. Este gas se puede inyectar
a un yacimiento de petróleo, mezclarlo con el crudo, separarlo
de la roca subterránea y luego empujarlo hacia los pozos de petróleo.

Microbes used for enhanced oil recovery
Microbios dentro
de una gota de petróleo. En promedio, estos organismos unicelulares
miden una 25 milésima parte de una pulgada.
Hay otra técnica
más, en estudio, que emplea organismos microscópicos llamados
microbios. Aunque algunos científicos, en broma,
llaman "bichos a estos microbios diminutos, en realidad no
tienen ni cabeza, ni patas ni cuerpo. En cambio, son más bien
como bacterias, organismos unicelulares diminutos que pueden crecer
y multiplicarse dentro de las rocas más profundas de los yacimientos
de petróleo.
¿Cómo
se pueden usar microbios para producir más petróleo? De
hecho, hay muchas maneras. Algunos microbios se alimentan de los nutrientes
que están presentes en el yacimiento y liberan gas como parte
de su proceso digestivo. El gas se acumula en el yacimiento igual que
el aire en un globo, y genera una presión que obliga a más
gotitas de petróleo a salir de los poros de las rocas hacia lo
pozos de petróleo. Para que los microbios crezcan y se multipliquen
con la rapidez suficiente, los científicos del petróleo
están probando distintas formas de inyectar nutrientes, o sea,
alimento, para los microbios que están en el yacimiento.
Los microbios también
se usan para bloquear partes de un yacimiento. Después de muchos
años de inundarlos, con el tiempo, la mayor parte del agua se
abre camino por el yacimiento de la manera que le resulta más
fácil. El petróleo atrapado en las rocas que se encuentran
en su camino es barrido por el agua y expulsado del reservorio, si bien
otras partes del yacimiento pueden permanecer intactas. Para mandar
el agua a otras partes del yacimiento, los científicos mezclan
microbios junto con alimentos para los mismos, dentro de la inyección
de agua. A medida que los microbios se desplazan con el agua, ingieren
la comida, crecen y se multiplican. Con el tiempo, se generan suficientes
microbios para bloquear los diminutos pasajes. En ese momento, los científicos
pueden inyectar agua fresca y enviarla a determinados lugares del yacimiento
que no fueron barridos la vez anterior, y así producen más
petróleo.
Los científicos
también están desarrollando nuevos productos químicos
llamados polímeros que pueden ayudar a incrementar
la producción petrolífera. Un polímero es una larga
cadena de átomos unidos para formar una gran molécula.
La molécula es lo suficientemente pequeña como para meterse
en los poros de la roca del yacimiento, pero lo suficientemente grande
como para desprender una gotita de petróleo. De hecho, los científicos
están desarrollando un tipo especial de polímeros que
realiza dos funciones: un extremo de la molécula actúa
como una maza microscópica que desprende las gotitas
de crudo, mientras que el otro hace las veces de surfactante (véase
más arriba) para hacer que el petróleo siga deslizándose
a través de la roca hacia el pozo.
Todas estas técnicas
son prometedoras, pero también encarecen el proceso de producción.
No todas ellas se pueden usar en todos los yacimientos. Algunas son
mejores que otras. Pero incluso si se demuestra que algunas, o todas,
son prácticas, no van a extraer todo el petróleo que permanece
en el depósito.
De hecho, con los
mejores métodos probados al día de hoy las compañías
petroleras van a poder producir sólo la mitad o, en algunos casos,
tres cuartos del petróleo que hay en los yacimientos. Cabe la
posibilidad de que el resto no pueda extraerse. De todos modos, obtener
esta cantidad adicional de los yacimientos puede ser muy importante
para el futuro de nuestra energía.
¿Y quién
sabe? Algún día, los científicos tal vez encuentren
la forma de sacar más de las vastas cantidades de petróleo
que hoy abandonamos en las profundidades de los pozos.