Antes de que se
usaran los fertilizantes químicos, la tierra y los animales trabajaban
juntos para mejorar la fertilidad del suelo. A través de la descomposición
de proteínas puras y naturales tales como las de los huesos, sangre,
pescado y plumas, el suelo recibía los nutrientes necesarios para maximizar
la fertilidad. Luego, con el crecimiento, llegó la necesidad de fertilizar
en forma sintética. Aunque en el mercado se ofrecen fertilizantes orgánicos,
las ventas de los de origen químico superan con creces la de los naturales.
¿Los fertilizantes naturales u orgánicos funcionan mejor en los paisajes
que los sintéticos?
Según Bill Wolf,
fundador y presidente de la Necessary Trading Company, de New Castte,
Virginia, la respuesta no es fácil. Su firma se especializa en asesoramiento
agrícola y la distribución de suministros biológicamente seguros para
el campo y el jardín. El principio básico de la fertilización natural
u orgánica es el siguiente: alimente el suelo y deje que el suelo alimente
las plantas.
Wolf sabe que el
suelo es la fuente de los nutrientes esenciales, tales como el nitrógeno,
el potasio y el fósforo, que las plantas necesitan para crecer y desarrollarse.
"Las plantas también absorben agua del suelo y obtienen el soporte físico
para su crecimiento, diseminando sus raíces por el suelo", dice. "El
desafío para el paisajista que usa sólo fertilizantes naturales u orgánicos
es equilibrar el suelo para que proporcione todas las condiciones que
las plantas necesitan para prosperar.
Agregar al suelo
materia orgánica, o sea, las diversas formas de materiales procedentes
de plantas y animales vivos o muertos, es la piedra angular de la fertilidad
del suelo".
Peter Tompkins,
autor del libro "Secrets of the Soil" (Secretos del suelo),
siente que los fertilizantes químicos no pueden devolverle la
fertilidad a la tierra. "Sólo el humus orgánico le
devuelve la vida. Los fertilizantes químicos carecen de la capacidad
de devolverle al suelo el contenido de humus, ni tampoco pueden reemplazarlo.
Cuando se colocan fertilizantes químicos en la tierra, éstos
se disuelven y buscan formar combinaciones naturales con los minerales
presentes en la misma. Los fertilizantes químicos no trabajan
en el suelo sino que son forzosamente absorbidos por las plantas",
explica Tompkins.
Al igual que todos
los empresarios y comerciantes, los paisajistas quieren que los clientes
vuelvan y para ello deben seguir dando servicios de calidad. De modo
que vigilar los resultados a largo plazo es importante. Tompkins agrega
que puede que las plantas fertilizadas químicamente tengan un
aspecto exuberante, pero el crecimiento exuberante produce tejidos acuosos,
y los tejidos acuosos son más susceptibles de contraer enfermedades.
Wolf dice que la
materia orgánica proporciona materia prima para las lombrices
y bacterias, hongos y demás microorganismos del suelo que se
dan de forma natural. Estos digieren la materia orgánica en un
proceso que se conoce con el nombre de ciclo de descomposición.
"El ciclo de descomposición degrada los complejos elementos
de la materia vegetal en otros elementos que las raíces pueden
absorber, creando un proceso natural de reciclado", explica Tompkins.
"Enriquecer el suelo con materia orgánica también
mejora su estructura. Esto, a su vez, mejora la capacidad de retener
agua y nutrientes que tiene el suelo, y de ponerlos a disposición
de las raíces de las plantas".
Otro elemento presente
en los fertilizantes orgánicos es el carbono. "La fertilización
orgánica proporciona al suelo una fuente de carbono que constituye
el alimento clave para los microorganismos que habitan en él.
Creando una fuente de carbono para el suelo, las poblaciones de microorganismos
crecen, produciendo un efecto similar al de una fábrica de fertilizantes",
dice Rick Geise, gerente de sucursal de Nature Safe, empresa fabricante
de fertilizantes orgánicos.
¿Qué
opinan los paisajistas de estas ideas? Según John D. Hickey,
empresa contratista y arquitecto paisajista matriculado, además
de propietario de Maple Shade Landscaping, de Effort, Pennsylvania,
el uso de fertilizantes naturales u orgánicos le parece mejor,
pero con ciertas puntualizaciones. "Prefiero usar fertilizantes
naturales/orgánicos en los arbustos y árboles, que son
nuestro negocio principal", dice Hickey, quien ha trabajado como
profesional en este campo durante 15 años. "Lo que nosotros
usamos son los holly tones y los plant tones, que son de naturaleza
básicamente orgánica. Descubrimos que nos proporcionan
un crecimiento confiable y rara vez tenemos problemas de exceso de fertilización
o quemaduras, u otros inconvenientes que generan daños a las
plantas nuevas.
Hemos tenido mucho
éxito con ellos y contento estamos satisfechos con los resultados".
Hickey dice que
la diferencia principal entre los fertilizantes sintéticos y
los naturales es que con los primeros es fácil excederse en su
uso. "Hay que tener mucho cuidado en el manejo de los fertilizantes
sintéticos y no poner demasiada cantidad a las plantas porque
tienen tendencia a quemarlas. Las hojas se chamuscan o la planta produce
brotes nuevos que no es capaz de soportar. No siempre matan las plantas,
pero pueden matarlas. En cambio, con los orgánicos, es menos
problemático excederse en el uso.
Una empresa de paisajismo
puede ganar dinero usando fertilizantes orgánicos o naturales,
especialmente para los arbustos y árboles, pero en el césped,
no sé cómo funcionaría". Según Pacific
Organics, una consultora de Salem, Oregon, que trabaja con las empresas
para convertir sus desechos en activos y se especializa en el desarrollo
y comercialización de fertilizantes orgánicos, hay dos
tipos de fertilizantes para césped: los hidrosolubles y los insolubles
en agua.
"Los fertilizantes
sintéticos son, en su mayoría, hidrosolubles, lo que significa
que se disuelven y liberan la totalidad de sus nutrientes rápidamente",
dice Pacific Organics en su página web. "Esto da resultados
muy rápidos.
Sin embargo, las
raíces sólo puede absorber una pequeña cantidad
de estos nutrientes por vez y los demás se filtran por debajo
de la zona de las raíces o van a parar a la alcantarilla. La
mayoría de los jardines o parques sólo necesita anualmente
de dos a cinco libras de nitrógeno por mil pies cuadrados. Los
fertilizantes sintéticos también pueden tener un alto
contenido de sales que destruyen los microorganismos benéficos
del suelo".
Los fertilizantes
naturales son, en su mayoría, insolubles en agua, destaca Pacific
Organics, y son derivados de materiales orgánicos que descomponen
y liberan sus nutrientes lentamente. Aunque inicialmente son más
caros, los orgánicos -dado que son mayormente insolubles en agua-
tienden a permanecer donde se los aplica y estos efectos duran mucho
más. También proporcionan materia orgánica al suelo.
Esto ayuda a mantener la humedad y a ablandar los suelos duros. "El
césped se mantiene naturalmente verde en vez de pasar por ese
verde y amarillo de los jardines y parques fertilizados sintéticamente",
concluye Pacific Organics. "Los fertilizantes naturales se aplican,
por lo general, sólo dos o tres veces al año, mientras
que los sintéticos necesitan aplicarse el doble. Una buena fertilización
general incrementa el rendimiento de las plantas durante la primera
estación, y los años subsiguientes".
Tina Peterson, vicepresidente
de Hendrikus Schraven Landscape Construction and Design, Inc., de Seattle,
Washington, siente que la elección entre fertilizantes orgánicos
y sintéticos depende del tipo de cliente. Aunque cada vez hay
más personas mostrando un interés por los orgánicos,
éstos cuestan más que los sintéticos. Algunos clientes
no quieren gastar más por razones presupuestarias.
"Nos especializamos
en trabajos en piedra, hacemos elementos ornamentales con agua y en
el uso de fertilizantes orgánicos y aerosoles", dijo Peterson.
"Casi todos nuestros clientes son residenciales. Nuestros trabajos
paisajísticos han tenido costos que van de los $ 20.000 al millón
de dólares. El propietario de una casa busca resultados artísticos,
mientras que los clientes comerciales, en su mayoría, se fijan
en los beneficios económicos".
Y el beneficio económico
real es el siguiente: el césped de parques y jardines puede ser
exuberante sin el uso de fertilizantes sintéticos, si se considera
el efecto combinado de los orgánicos y otros factores, tales
como la exposición a la luz, el aire, la humedad y los nutrientes.
Proporcionar un
buen drenaje de superficie y bajo superficie cuando se diseña
el jardín o parque, rellenar los lugares bajos que pueden retener
agua, entresacar o quitar los arbustos y árboles que limitan
el paso del aire para que aumente su flujo y para que penetre mejor
el sol -todos estos son factores que ayudan al paisajista que usa fertilizantes
naturales u orgánicos en el césped.
Roger B. Yepsen,
Jr., autor del libro "Organic Plant Protection" (Protección
orgánica de las plantas), escribió: "
mientras
que muchos fertilizantes químicos con alto grado de acidez aumentan
la necesidad de agregar óxido de calcio, los orgánicos
rara vez provocan exceso de acidez. Además", afirma Yepsen,
"los orgánicos son de larga duración y no queman
el césped. La harina de semillas de algodón, la harina
de soja, el abono orgánico (compost) tamizado y el estiércol
bien desintegrado de animal son los fertilizantes orgánicos más
utilizados. La sangre seca o harina de sangre es otra opción
excelente. Tiene un alto contenido de nitrógeno (8-14%), además
de otros elementos necesarios para el crecimiento del césped".
Yepsen agrega que el fango o lodo residual ha demostrado ser otro fertilizante
orgánico excelente para el césped y, dice, se puede mezclar
con la tierra cuando se preparan los almácigos en septiembre.
"Remueva la
tierra hasta una profundidad de 5 a 6 pulgadas", aconseja, "y
mezcle bien el fango y el abono orgánico (compost) con la capa
superior de tierra. Después de sembrar las semillas, agregue
por encima más fango, otra capa de tierra superficial y abono
orgánico (compost), y cubra con mantillo fino de paja. Sobre
el césped que ya está bien asentado, se puede aplicar
una capa de ½ pulgada de fango durante el invierno cuando la
tierra se congela. El fango no sólo constituye un alimento espectacular
para las plantas sino que además sirve para aislar las raíces
del pasto y protegerlas de la sucesión de heladas y deshielos".
"Las empresas de paisajismo cuentan con una ventaja clara, en términos
de marketing, cuando usan fertilizantes naturales u orgánicos",
dice Simmons. "El público busca contratistas que usan productos
naturales/orgánicos. Es un desafío; aún así,
muchos contratistas están teniendo éxito con los orgánicos
o naturales y además lo están haciendo de manera muy efectiva".
¿Cómo
pueden hacer la transición de los fertilizantes sintéticos
a los naturales u orgánicos los paisajistas? Según Zach
J. Finger, vicepresidente de Nicron Industries Inc., de Fayetteville,
Arkansas, empresa especializada en fertilizantes orgánicos y
corrección del suelo, "Se puede convertir el césped
en un entorno sin productos químicos siguiendo estos tres pasos".
- Desintoxicación
del suelo.
- Re-mineralización.
- Equilibrio de
las necesidades de nutrientes y minerales del suelo con las plantas.
El objetivo básico
del manejo de la fertilización del suelo es alimentarlo, no limitarse
a aplicar el mínimo de nutrientes para una única estación.
Una buena fertilización general incrementa el rendimiento de
las plantas durante la primera estación, y los años subsiguientes.
Los microorganismos de un suelo vivo descomponen los minerales y los
nutrientes, poniéndolos a disposición de las plantas de
una forma tal que ellas puedan usarlos.
A medida que los
microorganismos liberan los nutrientes, empieza a regularse el flujo
de alimentos hacia las plantas, creando una fertilización sostenida.
.
Cuando compre productos
orgánicos, recuerde que los fertilizantes que figuran en el envase
como "orgánicos" deben derivarse de restos de animales
y plantas que han sufrido descomposición. Un material puede figurar
como "de base orgánica" si lleva sólo un 15%
o más de materia orgánica y un fertilizante "de base
orgánica" puede contener productos sintéticos.
Enriquecer el suelo
con material orgánico también mejora su estructura. Un
buen suelo, enriquecido mediante un fertilizante orgánico o natural
como el abono orgánico (compost), es clave para evitar problemas
de enfermedades. Algunos organismos patógenos viven en el suelo
pero cuando se aplica abono orgánico (compost), el suelo se calienta
bastante a medida que se forma y no contiene la mayoría de las
enfermedades que se generan en el mismo, según Hamilton Tyler,
autor del libro "Organic Gardening Without Poisons" (Jardinería
orgánica sin venenos). Después del primer calentamiento,
hasta las lombrices están intactas. Lo que queda es alimento
para las plantas. El calor generado por el abono orgánico (compost)
no mata todas las semillas de las malas hierbas, enfermedades y pestes
de las plantas, pero hará que se alcance un equilibrio. No habrá
perfección, pero la naturaleza tiende a crear un equilibrio".
Algunos paisajistas
se niegan a usar fertilizantes naturales; sin embargo, es posible que
llegue un momento en que tengan que usarlos por pura necesidad.
Según un
informe publicado en 1969 (¡sí, hace más de 30 años!)
por la Oficina de Minería de los Estados Unidos, las fuentes
primitivas de los fertilizantes comerciales están reduciéndose
rápidamente. El informe decía que la provisión
de los elementos básicos de los fertilizantes -fosfato, roca,
potasa y nitrógeno- pueden extinguirse pronto. "Hay suministros
explotables de roca de fosfato en sólo cuatro estados del noroeste
y tres del este, y se calcula que se habrán agotado en unos 50
años", afirmaba el informe.
Nota del editor:
Existe un interés cada vez mayor por el paisajismo orgánico.
Hemos tratado de darle un panorama básico de los fertilizantes
orgánicos. El desafío para la empresa de paisajismo que
usa sólo fertilizantes naturales/orgánicos es equilibrar
el suelo para que éste produzca todas las condiciones que necesitan
las plantas para prosperar.